¿Qué tan sensato es sustituir a un médico por consejos médicos de...

¿Qué tan sensato es sustituir a un médico por consejos médicos de internet?

La respuesta a esta pregunta dependerá de que el paciente haya sido estudiado o no con anterioridad por otros especialistas. Porque ciertamente, ya que por internet no hay manera de hacer una evaluación de manera completa, no pareciera muy sensato. Por consiguiente, iniciar una evaluación por internet no tiene sentido desde el punto de vista de la práctica médica: nada mejor entonces que el médico más cercano.

Sin embargo, no es lo mismo la consulta por internet antes de haber ido a otro médico que una consulta después de haber sido diagnosticado y tratado. Por esta razón, hago que mis futuros pacientes sean examinados preferiblemente por medicina interna y tengan las evaluaciones médicas de otros especialistas, de laboratorio y de imágenes, previo a al inicio de un tratamiento con distinto enfoque terapéutico

 

¿Quiénes acuden a mi consulta?

Por lo general, quienes acuden a mí padecen una dolencia o enfermedad que fue anteriormente estudiada y tratada con poco éxito por uno o varios médicos, y buscan un tratamiento con otro enfoque terapéutico. También lo suelen hacer quienes han recibido tratamientos a base de esteroides, tranquilizantes u otros medicamentos que entorpecen su día a día por generar adicción o efectos colaterales indeseables. Así mismo, lo hacen quienes desean ser atendidos por padecer afecciones poco comunes o huérfanas.

Es así como llegan a mi consulta personas con enfermedades como miastenia gravis, fibromialgia, adicciones, neuralgia del trigémino, procesos inflamatorios crónicos, autoinmunes como la artritis, neurodermatosis y todo tipo de molestias crónicas tratadas previamente con múltiples esquemas terapéuticos que arrojaron nulos o escasos progresos.

Tiene sentido que personas con estas dolencias acudan a mi consulta en la procura de un diseño terapéutico, ya que el método que sigo procura establecer un tratamiento que atienda, en la medida de lo posible, las causas y no solo los síntomas de la afección. Es crucial entonces la integración de toda la información posible, ya que de ello dependerá la calidad de vida que dicho tratamiento pueda otorgar. En la práctica, mi trabajo resulta de la aplicación de la neurociencia en la medicina interna, es decir, un trabajo de interdisciplina médica, en un paciente previamente estudiado.