Neurogerencia

Neurogerencia

El avance en el conocimiento del cerebro y la velocidad con la que se deben tomar decisiones correctas para evitar perder grandes oportunidades empresariales han convergido en el desarrollo de la neurogerencia. Se trata de “escoger”, sobre la base del conocimiento científico, a la persona con las cualidades correctas para los retos que un gerente confronta en el mundo actual. Y, al mismo tiempo, que conozca los procesos señalados por la neurociencia y cómo estos operan tanto en el equipo a su cargo como en los clientes. La toma de decisiones, la inteligencia del equipo de trabajo, la planificación y la dirección de personas se potencian gracias a la neurogerencia.

 No más gerentes fríos y calculadores

La metodología de la neurociencia, cada vez más sofisticada y menos invasiva gracias al empleo de neuroimágenes en tiempo real, ha permitido observar procesos muy reveladores y avanzar en el conocimiento del funcionamiento gerencial de manera más práctica y específica. Por ejemplo, ver en tiempo real la actividad cerebral de un reconocido gerente mientras se sometía a la toma de decisiones permitió determinar que la actividad predominante ocurría en las áreas relacionadas con el pensamiento social y afectivo.

De tal manera que actualmente se puede desechar la imagen del gerente “frío y calculador” y, por el contrario, ha surgido la necesidad de enfocar la atención tanto en las metas como en las personas responsables de lograrlas. Los conceptos propios de la gerencia se han desplazado desde los resultados puramente mensurables o tangibles hacia una visión más amplia y compleja en la que, sin perder de vista los objetivos financieros, de producción y de posicionamiento, también atienden y conceden importancia a aspectos como el ambiente laboral. El clima organizacional sano y apropiado es una de las metas que la gerencia contemporánea debe estar en capacidad de generar, y la  neurogerencia se convierte en una herramienta esencial para alcanzar este fin.