Miastenia gravis (5/6): Avanzando con el diseño terapéutico

Miastenia gravis (5/6): Avanzando con el diseño terapéutico

El diseño terapéutico apropiado para cada paciente de miastenia gravis se va desarrollando con prudencia y por etapas, las cuales ofrecen varios beneficios, uno de los más importantes es poder respirar mejor. Suelo implementar los ajustes en pro de este beneficio desde el comienzo del tratamiento, de acuerdo con la necesidad de cada caso. Así, el paciente comienza a disfrutar no sólo de mejor respiración, sino también de mejor sueño y humor. El efecto del tratamiento en la confianza del paciente es inmediato, ya que suele estar consciente de su propia fragilidad.

Esta mejoría inicial complementa el proceso educativo e informativo que el paciente recibe de forma tal que comienza a desaparecer esa sensación de indefensión que las experiencias le han impreso en la memoria. Ya protegido el paciente y con mejor disposición hacia mis palabras, pudiendo divisar como una meta alcanzable su franca mejoría y lleno de ganas de alcanzarla, entonces puedo continuar con un diseño terapéutico que le permita avanzar hacia otras etapas.

 

El siguiente paso: reducción de las dosis de la medicación convencional

Cuando un primer diseño terapéutico ha establecido la mejoría inicial del estado general, las dosis de Mestinon se disminuyen progresivamente desde los habituales tres o cuatro comprimidos de 60 mg al día a solo 30 mg dos o tres veces al día en el peor de los casos. Con un diseño terapéutico apropiado, la mayoría de los pacientes terminaron usando el Mestinon en dosis aún más bajas o, en forma esporádica, cuando tenían previsto realizar alguna actividad física más exigente. Casi todos los pacientes llegaron a tomar solo un cuarto de comprimido de Mestinon dos o tres veces al día, o nada.

Cada disminución de la dosis de Mestinon genera debilidad durante unos cinco días. Luego se recupera la fuerza al nivel que se tenía con la dosis anterior. Es decir, tomando menos, permanece la fuerza que tenía. La disminución de Mestinon retirando un cuarto de comprimido por vez, cada cinco días mas otros días “de descanso”, cuando va acompañado de apoyo psicológico y buen dormir resulta tolerable. Y cuando el paciente comprueba, a los pocos días, que ha recuperado las fuerzas a pesar de estar tomando una dosis menor de Mestinon, se tranquiliza y afianza su confianza en el tratamiento.

De manera análoga, aunque en este caso (como ya se dijo en un artículo precedente) la tarea puede ser titánica, es posible proceder progresivamente con la disminución del consumo de esteroides hasta su suspensión total.