El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (II): La necesidad de...

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (II): La necesidad de un diseño terapéutico

Como vimos en el artículo anterior, son varias las causas que pueden provocar la típica conducta de falta de atención, pese a lo cual se propende a la unificación de esta condición sin atender a sus múltiples orígenes. Muchos de ellos son circunstanciales y, sin embargo, se tiende también a unificar el tratamiento y a generar situaciones que perpetúan la dificultad en la atención y las alteraciones de la conducta.

 

Los errores del tratamiento “unificado”

Existen esquemas de tratamiento para todas las formas de déficit de atención, es decir, todas pueden ser corregidas. Se trata de deficiencias de atención funcional, no orgánica. Incluso la deficiencia de dopamina cortical por pobre actividad de la región mesocortical del cerebro, la responsable de la clásica conducta de los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), puede ser corregida o compensada por un diseño terapéutico

Sin embargo, la implementación de un tratamiento “unificado” conlleva nuevos problemas. El uso de anfetaminas, la monoterapia, el pretender que con una sola pastilla pero a altas dosis se puede atender el trastorno sin efectos colaterales a corto o largo plazo, es un error. Lo que se necesita, primeramente, es de una estrategia terapéutica, un acercamiento al problema de manera lógica, por etapas, solventando primero las circunstancias más obvias en cada caso, en neurociencia, un diseño terapéutico.

 

Hacia la definición de un diseño terapéutico

En la evaluación se debe discernir, mediante el interrogatorio a los padres y con la ayuda de un equipo de psicólogos, psicopedagogos y personas cercanas al niño, cuáles características lo definen desde el punto de vista de su temperamento, patrón de sueño, nivel de irritabilidad, agresividad, pensamiento reiterativo, capacidad de empatía, capacidad numérica, sensibilidad al ruido, costumbres, sociabilidad, etc. Todo ello nos da una importante comprensión de cuáles factores son los que principalmente afectan la atención en cada caso particular. Esta evaluación determinará las etapas del tratamiento en forma de un diseño terapéutico.

En conclusión, el TDAH es tratable, pero no hay un solo tratamiento para esta condición: hay tantos tratamientos como pacientes. Cada uno requiere la adaptación y readaptación de acuerdo con la evolución del paciente y los resultados obtenidos. Es decir, se requiere de un diseño terapéutico.