El Sistema Nervioso Autónomo y el equilibrio sueño-vigilia

El Sistema Nervioso Autónomo y el equilibrio sueño-vigilia

El Sistema Nervioso Autónomo controla la interacción de varios aspectos fundamentales de nuestra existencia: la integración de nuestro ritmo de vida con las emociones, así como el ritmo corporal entre el sueño y la vigilia. Cuando falla o sufre un desarreglo tienen lugar unos síntomas que pueden resultar desconcertantes para quien los padece.

Síntomas incomprensibles

Regularmente nos encontramos con pacientes quienes presentan síntomas difíciles de conjugar en una enfermedad específica. Y a pesar de estos síntomas y signos varios, no presentan alteraciones en los exámenes de laboratorio de rutina ni en la evaluación médica del especialista.

Esto es lo que, antiguamente, se catalogaba como un trastorno “psicológico” o “psicosomático”. Simplemente, estos pacientes presentan dolencias que al no ser comprendidas se tiende en la práctica médica a desestimarlas y, muy frecuentemente, el paciente termina por ser medicado con “tranquilizantes” para el “estrés” o el “trastorno de los nervios”, lo que resulta perjudicial a mediano y largo plazo.

Sueño y vigilia, trabajo y descanso: equilibrios necesarios

En la actualidad se conoce que trastornos como los que acabamos de describir son el resultado de un desarreglo en el funcionamiento del Sistema Nervioso Autónomo.

El Sistema Nervioso Autónomo se altera cuando hay un desbalance entre la cantidad de trabajo y de descanso. Sin importar cuán inteligentes seamos, cuán preparados estemos, habrá alteraciones de las emociones y conductas inapropiadas automáticas siempre que tenga lugar una falta de equilibrio entre estos aspectos esenciales de nuestra existencia: el sueño y la vigilia.