El diseño terapéutico, el Sistema Nervioso Autónomo y los medicamentos

El diseño terapéutico, el Sistema Nervioso Autónomo y los medicamentos

Diseño terapéutico

El diseño terapéutico se sustenta en dos pilares fundamentales: en primer lugar, la unicidad y particularidad del paciente; en segundo lugar, la posibilidad de trabajar con los medicamentos en combinaciones y dosis más allá de lo indicado por las etiquetas farmacéuticas comerciales (“antidiarreico”, “antihipertensivo”, “relajante muscular”, etc.) para ajustar el funcionamiento normal del Sistema Nervioso Autónomo (SNA).

Estas etiquetas son diseñadas para hacer identificable una “molécula farmacéutica” o principio activo. Estas denominaciones, muy útiles para las clasificaciones, para explicar la intención de venta, para hablar con un paciente, se han convertido en “información confiable”, pero nuestra filosofía se fundamenta, precisamente, en ir más allá de ellas.

 

Más allá de las etiquetas farmacéuticas comerciales: un ejemplo

Sin perder de vista que un fármaco funciona en relación con su estructura y afinidad con receptores en el cuerpo, un medicamento antihipertensivo puede ser usado en otras dosis y distinto horario como un inductor del sueño, como ocurre con el “antihipertensivo” Clonidina. Este antiguo medicamento no ha salido del mercado aun cuando existe tanta competencia de otros antihipertensivos mucho mejores y prácticamente sin efectos colaterales. La razón de su permanencia en el mercado es que se utiliza para otros fines: como relajante muscular, para atender crisis neuróticas, como pre anestésico, como sedante, como inductor del sueño de ondas lentas, para limitar la hiperactividad pancreática, etc.

 

Cómo el diseño terapéutico se vale de los medicamentos

Para lograr hacer un diseño terapéutico no basta conocer de medicinas, es necesario saber dónde y cómo actúan en el complejo ámbito de los circuitos cerebrales y sus conexiones con el resto del cuerpo. El uso de los medicamentos, su combinación, las dosis y los esquemas de administración pasan a ser objeto del criterio y de la experiencia del facultativo.

El diseño terapéutico no es en modo alguno un planteamiento homeopático o placebo. Antes bien, busca restablecer el balance del organismo y, en especial, del Sistema Nervioso Autónomo, a partir del uso de fármacos tradicionales. Estos fármacos se administran en dosis controladas que no generan adicción ni efectos secundarios, con la sola finalidad de alcanzar la activación de los procesos naturales que se encuentran comprometidos en el paciente.